
Pla de Lliber blanco

Pla de Lliber rosado

Pla de Lliber tinto

Rafael Cañizares

Rojo y Negro

Serpis de Ferro

Serra de Bernia roble

Soldadito Marinero

Tahúlla blanco

Tallaruques

Tarima blanco

Tarima Hill

Tarima Mediterraneo

Tarima Monastrell

Tarima Orgánico

Tarima rosado

Tarima Selección Plata

Triga

Vall de Xaló blanco

Vall de Xaló rosado

Vall de Xaló tinto

Venta del Puerto nº12

Venta del Puerto nº18

Vermouth Ostras Pedrin
La Comunitat Valenciana un lugar privilegiado para el cultivo de la vid. Sus suelos variados, que van desde la arena hasta la arcilla, y sus microclimas locales dan lugar a una amplia gama de vinos blancos, tintos y rosados, cada uno con su propia personalidad.
Los blancos valencianos, frescos y aromáticos, son una auténtica delicia para el paladar. Variedades autóctonas aportan a estos vinos notas florales y cítricas que los convierten en el acompañamiento perfecto para pescados y arroces. En las zonas costeras, los blancos suelen ser más ligeros y frescos, mientras que en el interior adquieren mayor cuerpo y complejidad.
Los tintos valencianos, especialmente los elaborados con la variedad Monastrell, son vinos de carácter, con taninos marcados y una intensidad aromática que los hace inconfundibles. En la zona de Alicante, los tintos son generalmente más concentrados y especiados, ideales para maridar con carnes rojas y guisos. En Utiel-Requena, la variedad Monastrell da lugar a vinos más elegantes y con notas de fruta negra.
Los rosados valencianos, elaborados principalmente con Garnacha Tintorera, son vinos versátiles que se adaptan a cualquier ocasión. Suelen ser vinos frescos y frutales, pero también existen rosados más estructurados y complejos, capaces de sorprender incluso a los paladares más exigentes.
La Comunitat Valenciana cuenta con varias denominaciones de origen que protegen la calidad y la tipicidad de sus vinos. En definitiva, su diversidad es tan amplia que es imposible no encontrar un vino valenciano que se adapte a cada gusto y ocasión.